Caza menor

Caza menor. Patos

De forma excepcional, solamente para los clientes de caza mayor, en "Los Claros" se ofrecen jornadas de caza menor, perdiz con reclamo y puesto fijo. Un agradable complemento a la actividad principal de los cazadores del coto que lo soliciten.


En "Los Claros" la caza menor es reservada para los depredadores naturales de la zona entre los que se encuentra el águila imperial y el lince ibérico. Sólo en ocasiones especiales, y en unas determinadas zonas, algún cliente de caza mayor aprovecha para completar sus jornadas cinegéticas entre nosotros dedicando un rato a disfrutar de la caza menuda. Mediante las técnicas de caza en mano, en puesto fijo o perdiz con reclamo.

PERDIZ CON RECLAMO

Más que de una modalidad se podría decir que se trata de un arte que ha sido trasmitido de padres a hijos desde muy antiguo. Hay constancia documentada sobre este tipo de cacería desde el siglo VI a. C. Como su propio nombre indica es exclusivo de la perdiz.

En esencia se trata de atraer perdices salvajes a un puesto fijo, mediante los cantos de una perdiz enjaulada, también llamada “reclamo" o "pájaro”. Mediante esta técnica las perdices salvajes acaban poniéndose a muy pocos metros del cazador (15 a 20 metros). A lo largo de los siglos se ha mantenido esta esencia, si bien las armas utilizadas han ido cambiando. Hoy en día se utiliza preferentemente la escopeta, aunque el lance puede ser perfectamente resuelto con arco.

El reto consiste en criar en las mejores condiciones a estos reclamos. Es todo un arte que requiere mucha dedicación y sabiduría. Habitualmente este tipo de cacería sólo lo practican esas pocas personas que se dedican durante el año a mimar sus pájaros. En "Los Claros" podemos practicar esta modalidad sobre perdiz, durante la época hábil, con un máximo de 6 cazadores por día. 

PUESTO FIJO

Desde un sitio fijo, “puesto”, se espera a cazar las aves que se aproximen al cazador o vuelen por encima de él. El puesto ha de permitir que el cazador pueda vigilar su entorno y proceder al tiro en el momento más oportuno, quedando lo más oculto posible a la vista de las aves. Se practica de forma individual o en grupo, que es lo más habitual. Es opcional el uso de reclamos. Tradicionalmente este tipo de cacería ha sido el elegido para la caza de patos, palomas, tórtolas y zorzales.

En "Los Claros" podemos practicar esta modalidad sobre tórtola y torcaz, durante la media veda y 10 días más con un máximo de 12 cazadores por día.

Caza menor. Perdices